Cuatro amigas se reúnen en el parque. Son Eva, Ana, Zoe y Mia. Juegan felices. De repente, Eva dice: "¡Falta mi pelota roja!". Las otras miran alrededor. "¿Dónde está?", pregunta Ana.
Zoe sonríe y dice: "Vamos a buscarla". Las cuatro pequeñas comienzan a buscar. Eva mira detrás del banco. Ana revisa cerca del tobogán. Zoe busca entre las flores. Mia camina hacia el árbol grande.
De pronto, Mia señala y dice: "¡Ahí!". Todas corren hacia el árbol. La pelota roja está allí, escondida entre las hojas. "¡La encontramos!", dice Eva contenta.
Las amigas se ríen. Ana dice: "¡Fue como una aventura!". Zoe añade: "¡Sí, somos detectives!". Mia dice: "Me gusta investigar".
Entonces, Ana pregunta: "¿Por qué estaba la pelota aquí?". Eva recuerda: "¡Ah, la lancé fuerte!”. Las amigas asienten, entendiendo.
Juegan un poco más y antes de irse, Eva dice: "Gracias por ayudarme". Las amigas responden juntas: "¡Siempre!".
Y así, las cuatro pequeñas detectives vuelven a casa contentas, sabiendo que jugar juntas es la mejor aventura.
La amistad es un tesoro que hace todo más divertido.