María es una niña pequeña. Hoy juega en su casa, con su osito y su perrito de peluche. De pronto, “toc-toc”, escucha algo. Mira su mesa. ¡Falta la galleta! María dice: “¿Dónde está mi galleta?”. Busca en la silla. Nada. Busca bajo la mesa. “Hop”, ve una miguita.
María sonríe. Sigue la pista. “Plof”, pisa otra miguita. Sus juguetes la miran. “¿Vemos juntos?”, pregunta María. El osito aplaude. El perrito mueve la cola. Todos buscan. Encuentran más miguitas cerca del sofá. ¡“Mmm!” huele a galleta ahí! María se asoma. ¡La galleta está junto al cojín!
“¡Aquí está!” dice María. El perrito de peluche la “muerde” suave. “Jajá”, ríe María. “Gracias por ayudar, amigos”, dice. Todos aplauden. María parte la galleta en trocitos. Da un poco al osito y al perrito de peluche. “Compartimos”, dice. Todos contentos.
Siempre es bonito buscar juntos y compartir lo que encontramos.