Pum-pum, suenan los pasos de Nico en el salón. Nico es un niño curioso. Ve su osito. El osito está sin su bufanda roja. ¿Dónde está la bufanda? Nico mira debajo del sofá. “¡Nada aquí!”, dice Nico. Mira en la caja de juguetes. “Tampoco está”, dice. Escucha un suave “miau-miau”. Es Lila, la gatita. Lila pasa corriendo, ¡hop!, y lleva algo rojo en la boca.
Nico sonríe. “¿Tienes la bufanda, Lila?”, pregunta. Lila deja la bufanda en la alfombra. “¡Bufanda encontrada!”, dice Nico muy feliz. Abre los brazos y abraza a Lila. “Gracias, Lila”, dice con risa. Pone la bufanda en el osito. El osito está guapo otra vez.
Mamá llega y ve a Nico y Lila juntos. “¡Qué buenos detectives!”, dice mamá. Nico se siente grande y contento. Lila ronronea: “prrr-prrr”.
Nico, Lila y el osito se sientan juntos. Todo está bien. El misterio de la bufanda está resuelto.
Siempre es bueno ayudar y buscar juntos con alegría.