Un día soleado, Lucía, una niña curiosa de tres años, juega en el jardín. De repente, su osito de peluche, Tito, no está. "¿Dónde está Tito?", se pregunta Lucía.
Lucía decide investigar. Primero, mira bajo el gran árbol. Ve una ardilla jugando. "Hola, ¿has visto a Tito?" pregunta Lucía. La ardilla mueve la cabeza, "No, no he visto a Tito".
Lucía sigue buscando. Va al arenero. Allí está su amigo Pablo. "Hola, Pablo, ¿has visto a Tito?" Pablo sonríe y dice, "No, pero puedo ayudarte a buscar".
Lucía y Pablo buscan juntos. Caminan hacia las flores. Ven a una mariposa volando. Lucía pregunta, "Señora Mariposa, ¿sabe dónde está Tito?" La mariposa revolotea felizmente.
Finalmente, Lucía ve algo marrón bajo la hamaca. "¡Es Tito!", grita Lucía, feliz. Tito estaba tomando el sol.
Lucía abraza a Tito. Pablo ríe y dice, "¡Qué buen detective eres, Lucía!".
Buscar juntos hace la aventura más divertida.