Hoy, Sofía y Leo juegan en la sala. Sofía tiene un osito suave. Leo tiene un coche azul. De pronto, Sofía mira su osito. “Mi osito no tiene la bufanda roja”, dice Sofía. Leo mira. El osito está sin bufanda. “¿Dónde está la bufanda?” pregunta Leo. Sofía y Leo buscan. Miran debajo de la mesa. No está. Miran en la caja de juguetes. No está. Sofía sonríe. “Vamos a buscar más”, dice.
Leo mira la silla. “¡Mira, Sofía!” dice Leo. Hay una pista: una rayita roja. “¡Sigamos la pista!” dice Sofía. Caminan juntos. La rayita roja va hasta el cesto de ropa. Sofía abre el cesto. Dentro hay ropa de colores. “Aquí hay algo rojo”, dice. Saca una bufanda pequeña. Es la bufanda del osito. Sofía ríe. “¡La encontré!” Leo aplaude.
Sofía pone la bufanda en su osito. “Gracias, Leo”, dice. “De nada”, responde Leo. Los dos se abrazan. Ahora el osito está feliz.
Sofía y Leo se miran y sonríen. “Qué bien buscar juntos”, dice Sofía.
Buscar juntos es divertido y ayuda a encontrar las cosas.