En un día soleado, en el jardín de la escuela, tres amigos jugaban juntos: Ana, Luis y Sofi. De repente, Ana dijo: «¿Dónde está nuestra pelota azul?». Todos miraron a su alrededor, pero no la vieron.
Luis, con su gorra roja, sugirió: «¡Vamos a buscar pistas!». Los tres amigos se pusieron en marcha. Ana encontró una hoja azul bajo el tobogán. «¡Miren esto!», exclamó ella. Sofi, que usaba un vestido amarillo, dijo: «¡Debe haber pasado por aquí!».
Siguiendo las hojas, los niños llegaron al arenero. Allí, vieron a un gatito blanco jugando con algo redondo. Sofi sonrió y señaló: «¡Es nuestra pelota!».
Luis acercó despacio al gatito y dijo: «Hola, amiguito. ¿Jugamos juntos?». El gatito, con un maullido alegre, empujó la pelota hacia ellos.
Contentos, Ana, Luis y Sofi jugaron en el jardín con el gatito. «¡Qué aventura tan divertida!», dijo Sofi, riendo.
Al final del día, con la pelota de vuelta, Ana dijo: «¡Gracias por ayudarme a buscarla!». Todos se abrazaron felices.
Cuando trabajamos juntos, encontramos soluciones y hacemos nuevos amigos.