Lía tiene dos años. Hoy hay un pequeño misterio en casa. La galleta de la tarde no está en la mesa. Lía mira con sus ojitos.
"Mamá, ¿dónde?" dice Lía. Mamá sonríe. "Vamos a buscar," dice mamá.
Primera pista: migas en el sillón. Lía señala. "Mira," dice papá. Las migas van por el suelo.
Segunda pista: huellas pequeñas. No son de Lía. Son de perrito Tito. Tito mueve la cola. "Guau," dice Tito.
Tercera pista: un trozo de tela junto a la cama. Es el pañuelo del oso de Lía. Ella abraza al oso. "Oso," dice Lía.
Todos siguen las pistas. Papá baja la mantita del sofá. Mamá abre la cajita del juguete. Tito olfatea. Lía gatea feliz.
Al lado de la cama, en la camita de Tito, está la galleta. Tito la guarda con su patita. No hay enojo. Tito comparte y muestra su cara amable. Lía ríe. "Gracias, Tito," dice ella y le da un trocito de su galleta.
La casa vuelve a estar tranquila. Todo está bien. Todos ayudan. Todos cuidan.
Mira las pistas, sigue con calma y ayuda a tus amigos; así los pequeños misterios se resuelven con cariño.