Era verano en la casa de SofĂa. El sol brillaba y las flores bailaban con el viento. SofĂa, una niña de tres años, estaba muy contenta. "Hoy vamos a pintar, mamá", dijo SofĂa con una sonrisa.
Mamá trajo papeles grandes y muchas pinturas de colores. "Vamos a pintar un gran arcoĂris", dijo mamá. SofĂa tomĂł el pincel y empezĂł a pintar con mucho cuidado. "Rojo, azul, amarillo", decĂa SofĂa mientras pintaba.
DespuĂ©s de pintar, mamá dijo: "¡Hora de un picnic!". SofĂa y mamá prepararon bocadillos y jugo. Se sentaron en el jardĂn bajo un árbol grande. "¡QuĂ© rico!", dijo SofĂa mientras comĂa su sándwich.
Luego, SofĂa vio un pájaro. "Hola, pajarito", le dijo. El pajarito cantĂł una canciĂłn dulce. SofĂa sonriĂł y aplaudiĂł. "Es un buen dĂa de verano", dijo mamá.
Al final del dĂa, papá llegĂł a casa. "ÂżQuĂ© hiciste hoy, SofĂa?", preguntĂł papá. "PintĂ©, comĂ y vi un pajarito", respondiĂł SofĂa. "Fue un dĂa feliz".
Y asĂ, SofĂa aprendiĂł que las vacaciones de verano son especiales. Con mamá y papá, cada dĂa puede ser una aventura llena de amor y alegrĂa.