Es verano y el sol brilla en el cielo. Ana y Luis están en el parque. Ana tiene un sombrero amarillo y Luis lleva una camiseta azul. "Vamos a jugar", dice Ana. Luis sonríe y corre tras ella.
En el parque hay flores. Ana se acerca y huele una rosa. "Huele bien", dice. Luis se agacha y toca la tierra. "Está suave", responde.
Los niños ven un charco de agua. "¡Vamos a saltar!", dice Ana. Saltan y salpican agua. Ríen mucho. El agua está fresca en sus pies.
Después, Ana y Luis ven una mariposa. La mariposa vuela cerca de ellos. Ana la sigue con sus ojos. "Es bonita", dice. Luis asiente con la cabeza.
El tiempo pasa y el sol calienta más. "Tengo sed", dice Luis. Ana saca una botella de agua de su mochila. "Aquí tienes", dice. Beben agua y se sienten mejor.
En el parque también hay un tobogán. "Yo primero", dice Ana. Sube y se desliza. "¡Es divertido!", grita. Luis la sigue y ríe.
Es hora de ir a casa. "Adiós, parque", dice Ana. "Volveremos mañana", dice Luis.
El verano es un momento para jugar y aprender.
Juntos, todo es mejor.