Luna es una conejita pequeña. Luna vive con su familia en una casita cerca del bosque. Hoy empieza el verano. Luna está feliz.
—¡Vacaciones, vacaciones! —canta Luna saltando.
Luna y su familia van al parque con otros animalitos. Allí, hay muchos amigos. Todos ríen y juegan. El sol brilla, el cielo es azul.
Mamá Coneja dice:
—Hoy vamos a hacer un picnic.
Luna ayuda a poner la manta. Papá Conejo reparte zanahorias y fresas. Su hermano Tito trae limonada. Todos comen juntos. Todos son felices.
Después, Luna corre con sus amigos. Juegan a la pelota. Saltan muy alto. Se ríen mucho.
De pronto, la profesora Búho llega. Tiene una gran sonrisa.
—Hoy haremos una búsqueda del tesoro —dice.
Luna y sus amigos buscan pistas por el parque. Encuentran una flor roja, una piedra brillante y una hoja grande. Se ayudan unos a otros. Todos gritan:
—¡Lo encontramos!
Se sientan juntos bajo un árbol. La profesora Búho lee un cuento. Todos escuchan atentos. El viento sopla suave. Luna se siente tranquila.
El sol baja. Es hora de ir a casa. Mamá Coneja abraza a Luna.
—¿Te divertiste hoy, Luna?
Luna asiente y dice:
—Sí, mami. Me gusta el verano. Me gusta estar contigo y con mis amigos.
Mamá Coneja sonríe.
—En verano aprendemos y jugamos juntos.
Luna cierra los ojos. Piensa en el picnic, en la búsqueda, en los abrazos. Se siente feliz y segura.
El verano es bonito, piensa Luna. Aprender y estar juntos es lo mejor.