En la ciudad hay un joven héroe. Se llama Lucho. Lucho lleva una capa azul y botas verdes. Un día, la plaza está llena de globos. ¡Plin! Un globo se suelta y va a la farola. Lucho salta. "¡Pum!" su capa ondea. El globo se mueve. Lucho corre y hace un giro. "¡Zas!" Atrapa el globo con la mano.
Pero otro globo se pega a la fuente. ¡Burbujas! Lucho sopla y las burbujas hacen cosquillas a los patos. Los patos ríen. "Cuac, cuac", dice uno. Lucho usa su sombrero como red. "¡Bam!" El globo sube, baja, gira. Lucho lo atrapa de nuevo. La gente aplaude. Lucho hace una reverencia. "Gracias", dice con una sonrisa.
De pronto, una nube de papel llega. Papel, papel, papel. Todo el mundo se ríe. Lucho tiene una idea. Saca una escoba pequeñita. "¡Fiuu!" Barre el papel con ritmo. La escoba canta: "Tra la la". Los niños bailan. Un perro toma un papel y corre. Lucho va tras el perro. Corre, corre, corre. El perro se para y da un besito. Lucho ríe y le da una galleta.
Al final, los globos están altos y felices. La plaza brilla. Lucho se sienta en un banco. Una niña le da un dibujo. Es Lucho con capa y botas verdes. Lucho mira el dibujo y sonríe. Todos se van a casa contentos. Lucho guarda su capa y su sombrero. Se siente feliz y cansado.
La bondad y la risa hacen de cada día una pequeña aventura.