En la ciudad de Risas, vive Super Pepo. Super Pepo lleva capa azul, botas rojas y un gran sombrero amarillo. Siempre sonríe y salta muy alto.
Un día, Super Pepo ve algo curioso. ¡Un perrito se esconde detrás de una maceta! El perrito mueve la cola y mira a Super Pepo.
“¿Qué pasa, perrito?” dice Super Pepo.
El perrito responde: “¡Mi pelota rueda muy lejos!”
Super Pepo mira alrededor. Ve la pelota, pero está debajo de un banco. Super Pepo salta, pero ¡oh no! Su capa se engancha en la rama de un árbol.
“¡Ay, ay, ay!” dice Super Pepo. El perrito ríe: “¡Cuidado, Super Pepo!”
Super Pepo se ríe también. “¡No pasa nada! Ahora soy Super Árbol.”
Con mucho cuidado, Super Pepo baja de la rama. Sus botas hacen “plop” en el suelo. Se sacude y guiña un ojo.
Luego, camina despacio hacia la pelota. Pero, ¡la pelota rueda otra vez! Pasa por debajo de un carrito de helados. La señora de los helados dice: “¡Hola, Super Pepo! ¿Buscas esto?”
Ella saca la pelota y se la da a Super Pepo. El perrito salta de alegría. “¡Guau, guau! ¡Gracias!”
Super Pepo le da la pelota al perrito. El perrito corre, pero choca con una caja de cartón. ¡La caja se abre y salen globos de colores! Todos ríen mucho.
“¡Globo para ti, Super Pepo!” dice el perrito.
Super Pepo toma el globo y lo suelta al cielo. Todos miran el globo subir y aplauden.
Al final del día, Super Pepo dice: “¡Qué divertido es ayudar y reír juntos!”
Siempre es bueno ayudar a los amigos y compartir sonrisas.