¡Bum! ¡Crash! ¡Pam! En la ciudad de Sonrisópolis vive Súper Rápido, un joven con capa azul y botas rojas. Súper Rápido corre muy, muy deprisa, tan rápido que sus calcetines a veces se caen.
Un día, en la plaza, los pájaros hacen “pío, pío”. Súper Rápido escucha un sonido: “¡Glub, glub!” Es el Señor Pez, que ha saltado de su pecera. “¡Ayuda, ayuda!”, dice Señor Pez. Súper Rápido se ríe: “¡No te preocupes, yo te ayudo!” Corre, resbala, ¡patapum!, y rueda hasta el banco. Todos ríen: “¡Otra vez, Súper Rápido!”
Súper Rápido pone al Señor Pez en su pecera. “¡Gracias!”, dice Señor Pez. Súper Rápido guiña un ojo: “¡Misión cumplida!” De repente, una señora grita: “¡Mi sombrero vuela!” El sombrero vuela por el aire: “¡Fiuuu!” Súper Rápido corre, salta, ¡zas!, y atrapa el sombrero. Todos aplauden: “¡Bravo, Súper Rápido!” Súper Rápido se quita un zapato. “¡Ups!” Todos se ríen con él.
El sol brilla, todos están contentos. Súper Rápido dice: “¡Qué día tan divertido!” Todos bailan y saltan.
Siempre es bueno ayudar y reír juntos, porque la alegría hace la ciudad más bonita.