Había una vez un conejito llamado Toby. Toby era muy curioso. Un día, decidió explorar el desván de su casa. "¡Voy a encontrar tesoros!", dijo Toby con alegría.
Subió las escaleras. "Mira, una caja vieja", exclamó. Toby abrió la caja. ¡Dentro había un mapa! "¡Un mapa misterioso!", gritó emocionado. Toby miró bien el mapa. "¡Voy a seguirlo!"
Siguió las líneas, salta y brinca. "¡Qué divertido!", pensó. Pasó por una telaraña suave y encontró un espejo brillante. "¡Hola, Toby!", dijo su reflejo. Toby sonrió.
Al final del mapa, encontró una galleta enorme. "¡Rico!", dijo feliz. Toby volvió a casa, contento y con su tesoro. ¡Qué gran aventura!