En un bosque mágico vivĂa un hombre llamado Tomás. Tomás era valiente y amable. Un dĂa, encontrĂł un rĂo brillante. "¡Ese rĂo es especial!", pensĂł Tomás.
De repente, apareciĂł una bruja mala. "No puedes cruzar mi rĂo", dijo la bruja. Pero Tomás no tenĂa miedo. "El rĂo es hermoso. Quiero ver quĂ© hay más allá", respondiĂł Ă©l.
La bruja lanzó un hechizo, pero Tomás sacó su espejo mágico. "Mira, bruja, ¡tu reflejo!", dijo con calma. La bruja, al verse, sonrió y cambió su corazón malvado.
El rĂo brillĂł más que nunca. "¡Gracias, Tomás!", dijo la bruja buena ahora.
Tomás cruzĂł el rĂo y encontrĂł un jardĂn lleno de flores mágicas. AprendiĂł que la bondad puede cambiar corazones. Y viviĂł feliz, rodeado de magia y amigos.