Lucas y Mateo están en el parque. Es verano, hace sol. "Vamos a ayudar en el jardín", dice Lucas. "Sí, plantemos flores", responde Mateo.
Lucas y Mateo se acercan al jardín. "Hola, flores", dice Lucas. "Hola, abejas", dice Mateo. Cantan y ríen.
Lucas agarra una regadera. "Agua para las flores", dice. Mateo sonríe. "Mucha agua, crecen altas", dice.
"¡Mira, un tomate rojo!", grita Lucas. Mateo lo toca. "¡Está grande y bonito!", dice Mateo. "Lo cuidamos bien", dice Lucas.
Los pájaros cantan, el sol brilla. "Es divertido ayudar", dice Lucas. "Sí, estamos juntos", dice Mateo.
Luego, se sientan bajo un árbol. "Hicimos un buen trabajo", dice Mateo. Lucas asiente. "Sí, ayudamos al jardín, ayudamos a los amigos".
Las abejas zumban, las flores bailan. "El verano es feliz", dice Lucas. "Con amigos es mejor", dice Mateo.
"Luego plantamos más", dice Lucas. "Sí, mañana más flores", responde Mateo. Juntos, esperan el próximo día de sol.