Había una vez un superhéroe llamado Pepe. Pepe tenía poderes muy especiales. Podía volar como un pájaro y saltar muy alto. Un día, Pepe descubrió algo divertido. Cuando volaba, su capa hacía cosquillas y Pepe se reía mucho. ¡Ja, ja, ja! Las nubes también se reían con él.
Pepe decidió visitar a su amigo, el superhéroe Gordo. Gordo era muy fuerte, pero cada vez que levantaba algo pesado, su barriga hacía un ruido gracioso. ¡Burbuja! Pepe y Gordo se reían juntos. "¡Qué ruido más divertido!", decía Pepe. "¡Sí!", respondía Gordo. "Mi barriga es muy graciosa".
Luego, Pepe y Gordo conocieron a la superhéroe Zapatilla. Zapatilla podía correr muy rápido, pero cada vez que corría, sus zapatos hacían ¡piu, piu, piu! como un pato. Pepe, Gordo y Zapatilla corrían juntos y reían mucho. "¡Tus zapatos son muy chistosos!", decía Pepe. "¡Sí, me hacen cosquillas!", contestaba Zapatilla.
Un día, había un gran charco en el camino. Pepe quiso saltar sobre él. Pero, ¡oh no! Cuando saltó, ¡su capa se enganchó en una rama! Pepe quedó colgando, ¡qué divertido! Gordo y Zapatilla se rieron y le ayudaron. "¡Gracias, amigos!", dijo Pepe. "¡De nada!", dijeron Gordo y Zapatilla. "¡Siempre estamos aquí para ayudar!".
Al final del día, Pepe, Gordo y Zapatilla se sentaron juntos. Comieron unas ricas galletas y bebieron leche. "Hoy fue un día muy divertido", dijo Pepe. "¡Sí!", dijeron Gordo y Zapatilla. "Siempre es divertido estar juntos". Y así, los tres amigos siguieron riendo y siendo felices.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.