El pequeño Lucas y el portal mágico
Había una vez un niño pequeño llamado Lucas. Lucas tenía 18 meses. Era un niño curioso y siempre quería explorar. Un día, mientras jugaba en su jardín, vio algo brillante en el suelo. "¡Mira!", dijo Lucas con alegría. Se acercó y descubrió un pequeño portal mágico.
El portal era de colores: rojo, azul y amarillo. "¡Qué bonito!", exclamó Lucas. Decidió entrar. Al cruzar el portal, se encontró en un lugar maravilloso. Había árboles de caramelos y flores que cantaban. "¡Wow!", dijo Lucas, maravillado.
De repente, conoció a una amiga. Era una mariposa llamada Lila. "Hola, Lucas", dijo Lila con una voz suave. "¿Quieres jugar?" Lucas sonrió y dijo: "¡Sí!". Jugaron a volar entre los árboles de caramelos.
De pronto, un viento fuerte comenzó a soplar. "¡Oh no!", gritó Lila. "Debemos encontrar un lugar seguro". Lucas, valiente, tomó la mano de Lila. "¡Vamos!", dijo. Corrieron juntos hacia un gran árbol.
Bajo el árbol, estaban a salvo. "¡Eres muy valiente, Lucas!", dijo Lila, contenta. "¡Gracias, Lila!", respondió Lucas. "¡Eres mi mejor amiga!".
Después de jugar y reír, llegó el momento de regresar. Lucas se despidió de Lila. "Volveré a jugar", prometió. Cruzó el portal y volvió al jardín.
Lucas sonrió. Había tenido una gran aventura. "¡Hasta luego, Lila!", dijo feliz. Fin.