Ana está en casa, es verano. Ana es una niña feliz. Tiene una silla especial con ruedas. A Ana le gusta rodar en su silla. Su amiga, Clara, viene a su casa. Clara siempre ríe mucho.
"Mira, Ana", dice Clara. "Tengo pinturas. Vamos a pintar un sol grande." Ana sonríe y dice: "¡Sí, Clara! Un sol amarillo y brillante."
Las dos amigas pintan. Pintan el sol en un papel grande. El sol es redondo. El sol tiene ojos y una sonrisa. "¡Qué bonito!", dice Ana. "¡El sol está feliz como nosotras!"
Después de pintar, Ana dice: "Vamos al jardín, Clara. Vamos a ver las flores." Clara asiente. "¡Sí! Me gustan las flores. Huelen bien."
Ana y Clara salen al jardín. El jardín está lleno de flores. Hay flores rojas, amarillas y azules. Ana dice: "Mira, Clara. Esa flor es muy grande."
Luego, la mamá de Ana sale. "Hola, niñas", dice mamá. "¿Quieren hacer un picnic?" Ana y Clara saltan de alegría. "¡Sí, mamá, por favor!"
Mamá pone una manta en el césped. Hay sándwiches y jugo. Ana come un sándwich y Clara bebe jugo. "Me encanta el verano", dice Clara. Ana asiente y dice: "Sí, el verano es divertido."
El sol sigue brillando. Las niñas ríen y juegan. Ana mira a Clara y dice: "Hoy es un día feliz. Me gusta estar contigo."
Las niñas siguen jugando hasta que el sol se oculta. Mamá dice: "Es hora de entrar." Ana y Clara dicen juntas: "¡Gracias, verano! ¡Nos vemos mañana!"
Las vacaciones de verano son momentos de alegría y amistad. Ana y Clara aprenden a disfrutar y crear, siempre juntas y felices.