Lucas es un niño de dos años. Lucas está muy contento. Es verano. El sol brilla. Hace calor. Lucas va al campamento de verano. Mamá le da la mano.
"Lucas, vamos al campamento," dice mamá.
"Sí, mamá," responde Lucas.
Llegan al campamento. Hay muchos niños. El campamento es grande. Hay juegos. Hay pinturas. Lucas está feliz.
"Hola, Lucas," dice un niño. Se llama Pedro.
"Hola, Pedro," dice Lucas.
Lucas y Pedro juegan con pelotas. Las lanzan al aire. Las pelotas vuelan. Lucas ríe. Pedro ríe también.
Luego, pintan con pinceles. Lucas pinta un sol grande. El sol es amarillo. Pedro pinta un árbol. El árbol es verde.
"¡Mira mi sol!" dice Lucas.
"¡Mira mi árbol!" dice Pedro.
"Es bonito," dice Lucas.
"Sí, es bonito," dice Pedro.
Al mediodía, comen juntos. Mamá de Lucas trae un picnic. Hay sándwiches. Hay jugo. Hay galletas.
"¡Ñam, ñam!" dice Lucas.
"¡Delicioso!" dice Pedro.
Después de comer, Lucas y Pedro corren por el campo. Ven mariposas. Las mariposas vuelan. Son de colores. Rojo, azul, amarillo.
"¡Mira las mariposas!" dice Lucas.
"¡Son lindas!" dice Pedro.
Por la tarde, cantan canciones. Las canciones son alegres. Lucas canta fuerte. Pedro aplaude.
Mamá dice, "Lucas, es hora de ir a casa."
"Adiós, Pedro," dice Lucas.
"Adiós, Lucas," dice Pedro.
Se despiden con una sonrisa. Lucas se va con mamá. Lucas está cansado.
"Mamá, me gusta el campamento," dice Lucas.
"Sí, Lucas, el campamento es divertido," dice mamá.
Lucas sonríe. El verano es feliz. Lucas aprende. Lucas juega. Lucas tiene amigos.