HabĂa una vez un caballero valiente llamado Lucas. Lucas vive en un castillo grande y bonito. Un dĂa, el rey pide ayuda. Hay un dragĂłn en el bosque que asusta a los animales. Lucas dice: «Voy a ayudar». Monta su caballo y se va al bosque.
Lucas ve árboles altos y escucha pajaritos. No tiene miedo. Encuentra al dragón. El dragón está triste. No quiere asustar a nadie. Lucas le pregunta: «¿Qué pasa?».
El dragón dice: «Perdà a mi amigo el búho». Lucas piensa y piensa. Decide ayudar al dragón. Busca al búho por el bosque. Mira detrás de las piedras, debajo de los arbustos.
Finalmente, Lucas ve al búho. Está en un árbol alto. Lucas le habla con calma: «Ven, búho, te llevaremos a casa». El búho baja y se reúne con el dragón. El dragón está feliz.
Lucas vuelve al castillo. El rey está contento. Lucas dice: «El dragón no es malo, solo estaba triste». Todos celebran juntos. Lucas aprende que con paciencia, todo se puede resolver.
La paciencia siempre ayuda a encontrar soluciones.