Luz tiene un año. Es una niña muy curiosa. Un dĂa, su mamá le dice: “¡Mira, Luz! ¡Es otoño!”
Luz ve las hojas caer. Las hojas son rojas, amarillas y naranjas. “¡Hojas bonitas!” dice Luz. Su mamá sonrĂe y dice: “SĂ, son hojas de otoño. Vamos a recoger algunas”.
Ellas salen al jardĂn. Luz corre y rĂe. “¡Mamá, mira!” ella grita. Recoge una hoja roja. “Es para ti, mamá”. Su mamá toma la hoja y dice: “Gracias, Luz. ¡Es hermosa!”
Dentro de casa, hay una rica sopa de calabaza. Olfatea el olor. “¡Huele rico!” dice Luz. Su mamá le da un poco. “¡Mmm, delicioso!” dice Luz.
Luego, juegan con hojas. “¡Hojas vuelan!” dice Luz. “¡Sopla!” responde su mamá. Soplan juntas y las hojas bailan.
Al final del dĂa, Luz se siente feliz. “¡Amo el otoño!” dice. Su mamá la abraza y dice: “Yo tambiĂ©n, Luz. Es un tiempo especial”.