Lobo pequeño camina despacito por el bosque. Mira las hojas. “¡Hojas rojas, hojas amarillas!” dice Lobo. Toca una hoja. “Suave, suave,” sonríe.
El viento sopla. Las hojas bailan. “¡Mira, mamá! Las hojas vuelan,” dice Lobo pequeño. Mamá sonríe. “Sí, hijo. El otoño llegó.”
Lobo pequeño recoge hojas del suelo. “Hojas para mi arte,” dice. Pone hojas en el suelo. Una, dos, tres. Hace un corazón de hojas. “¡Mira, mamá! Mi corazón de otoño,” dice Lobo.
Mamá abraza a Lobo. “Muy bonito, mi amor,” dice. Lobo pequeño ríe. Siente el aire fresco. Escucha los pájaros. Mira los colores.
Lobo pequeño aprende: el otoño es bonito, suave y especial.