Lucas es un niño de cuatro años. Vive en un pequeño pueblo. Un dĂa, su abuela le dice: "Hoy empieza el otoño, Lucas. Vamos al bosque a ver las hojas". Lucas se pone su chaqueta y sale con su abuela.
En el bosque, Lucas ve muchas hojas. "Mira, abuela, las hojas son rojas y amarillas", dice Lucas. Su abuela sonrĂe: "SĂ, en otoño las hojas cambian de color".
Lucas escucha un sonido. "¿Qué es eso, abuela?" pregunta. "Es el viento, Lucas. En otoño, el viento sopla más fuerte".
Mientras caminan, Lucas ve una calabaza grande. "¡Una calabaza!", grita. Su abuela le cuenta: "En otoño, tenemos el festival de las calabazas. Hacemos sopas y decoramos".
Lucas está muy contento. "ÂżPodemos hacer una sopa, abuela?" pregunta. "Claro que sĂ", responde la abuela.
De regreso a casa, Lucas ve niños jugando con hojas. "¡Mira cómo saltan!", dice Lucas. Su abuela le dice: "Es divertido jugar con las hojas en otoño".
En casa, la abuela prepara sopa de calabaza. "Huele muy bien", dice Lucas. "El otoño tiene muchos olores y sabores", explica la abuela.
Al final del dĂa, Lucas se siente feliz. "Me gusta el otoño", dice. Su abuela le da un abrazo y le dice: "El otoño es especial, Lucas. Nos enseña cosas bonitas de la naturaleza".
Lucas cierra los ojos y sueña con hojas de colores y sopas deliciosas. El otoño es mágico y lleno de sorpresas.