En un parque lleno de árboles altos, vivía una alegre ardilla llamada Lila. Lila era muy curiosa. Le encantaba el otoño. Las hojas cambiaban de color. Eran rojas, amarillas y naranjas. ¡Qué bonito!
Un día, mientras saltaba entre las ramas, Lila vio un montón de hojas caídas. "¡Voy a hacer algo especial!" pensó. Lila recogió hojas y las llevó a su casa. Hablaba con las hojas: "Hola, hoja roja. Eres hermosa. Hola, hoja amarilla. Eres brillante."
Lila empezó a pegar las hojas en su árbol. "¡Mira, un cuadro de otoño!" dijo feliz. El cuadro era colorido y alegre. Lila sonreía. "El otoño es mágico", decía mientras miraba su obra.
Al final del día, Lila se sintió feliz. "Gracias, hojas", dijo. "El otoño es hermoso." Y así, Lila disfrutó del otoño con su arte y su corazón lleno de alegría.