Había una vez un corbato llamado Cori. Cori tenía plumas negras y ojos brillantes. Vivía en un bosque lleno de árboles altos y verdes. Un día, el viento susurró a Cori una misión. "Cori, Cori", dijo el viento, "el río está seco. Los animales tienen sed. Ayuda, por favor".
Cori pensó, "¿Cómo ayudar?". Entonces, voló y voló. En el camino, encontró a su amigo Conejo. "Conejo, Conejo", dijo Cori, "el río está seco. Ayuda, por favor".
Conejo saltó y dijo, "Sí, Cori. Vamos". Juntos buscaron más amigos. Vieron a la Tortuga. "Tortuga, Tortuga", dijo Cori, "el río está seco. Ayuda, por favor".
La Tortuga caminó lentamente y dijo, "Sí, Cori. Vamos". Ahora eran tres amigos. Caminaron y caminaron. Encontraron al Venado. "Venado, Venado", dijo Cori, "el río está seco. Ayuda, por favor".
El Venado movió sus cuernos y dijo, "Sí, Cori. Vamos". Ahora eran cuatro amigos. Llegaron al río seco. Cori pensó y pensó. "¡Las nubes!", dijo Cori. "Las nubes traen lluvia".
Todos miraron al cielo. Cori voló alto y habló con las nubes. "Nubes, nubes", dijo Cori, "el río está seco. Ayuda, por favor".
Las nubes escucharon y lloraron gotas de agua. Llovió y llovió. El río se llenó otra vez. Los animales bebieron agua y sonrieron. Cori y sus amigos se abrazaron. Todos estaban felices.
Y así, Cori y sus amigos aprendieron que juntos pueden hacer grandes cosas. Fin.