La caballera Luna se despierta temprano. El sol brilla, los pájaros cantan. Luna sueña con aventuras, con castillos, con bosques mágicos. Luna tiene una amiga, la rana Verde. Verde salta, Verde sonríe. Verde está triste hoy, Verde perdió su parchemin mágico. El parchemin se fue con el viento, se esconde en el bosque.
Luna pone su armadura brillante. Luna toma su escudo redondo. Luna monta su caballo, su caballo es suave y blanco. "Vamos, vamos, vamos," dice Luna. Verde salta al hombro de Luna. "Buscaremos el parchemin, sí, sí, sí," dice Luna.
El bosque es grande, el bosque es verde. Hay árboles altos, hay hojas que bailan. Luna camina, Luna busca. Verde mira, Verde escucha. "¿Dónde está el parchemin? ¿Dónde, dónde?" Luna pregunta. El viento sopla, las hojas vuelan. Luna sigue, Luna no para.
De repente, ven un río. El río canta, el río brilla. El parchemin flota, el parchemin ríe. "¡Ahí está!" grita Verde. Pero el río es ancho, el río es rápido. Luna piensa, Luna es valiente. Luna busca una rama, una rama larga. Luna usa la rama, toca el parchemin. El parchemin baila, Luna lo agarra.
Verde salta de alegría, Luna sonríe. "¡Bravo, Luna! ¡Bravo, Verde!" El sol brilla más fuerte, el bosque canta. Luna y Verde vuelven al castillo. El rey aplaude, la reina sonríe. El reino está feliz, el reino está a salvo.
Luna abraza a Verde, Verde abraza a Luna. "Juntas podemos todo, sí, sí, sí." Y así, la caballera aprende que ser valiente es ayudar a los amigos.