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Cuento disparatado y absurdo 3/4 años Lectura 4 min.

El pasadizo secreto del atrio de globos

Leo y Bruno, casi cuatro años, exploran un atrio lleno de globos en busca de un pasaje secreto; tras pruebas y risas encuentran una puerta que solo se abre con una risa verdadera.

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Hay tres personajes: Leo, niño de unos 3 años y medio, pelo corto castaño, ojos redondos, camisa amarilla a rayas y una pequeña nariz de payaso roja, a la izquierda riendo y sujetando un hilo de globo; Bruno, niño de similar edad, pelo rubio rizado, peto azul, sonrisa amplia, a la derecha saltando ligeramente y mirando a Leo, también con una nariz de payaso roja; y un gran globo-patata antropomorfo beige con manchas marrones, un ojo guiñando y una cuerda como brazo, que flota detrás señalando con su cordón un arco de globos. Lugar: un atrio lleno de cientos de globos flotantes, suelo tipo tablero pastel que parece rebotar, luz cálida amarilla y guirnaldas de puntos además de "salchichas" de globos formando un arco. Situación: los dos niños ríen juntos delante de una puerta-arco hecha de globos en forma de salchicha que se abre suavemente; ambiente absurdo y jocoso, colores vivos, texturas lisas, formas redondeadas e hinchadas, expresión alegre y curiosa. reportar un problema con esta imagen

Parte 1

Leo y Bruno casi tenían cuatro años. Casi, casi. Les gustaba decirlo dos veces: “¡Casi, casi!”

Una tarde entraron en un edificio con una puerta grande y brillante. Dentro había un atrio enorme. Pero no era un atrio normal. Era un atrio de globos.

Globos rojos. Globos azules. Globos con lunares. Globos que olían a chicle.

Los globos flotaban como nubes bajitas. Hacían “puf, puf” al rozarse.

“¡Mira, Bruno! Un techo blandito”, dijo Leo.

“Y un suelo saltarín”, dijo Bruno, y dio un brinco. Boing.

En el centro había un cartel colgado de un globo gordo: “Atrio de Globos. Sonríe y no pinches.”

Leo y Bruno sonrieron. Sonrieron fuerte.

“Yo quiero un pasaje secreto”, dijo Leo en voz baja, como si el pasaje tuviera orejas.

“Yo también. ¡Un pasaje secreto con cosquillas!”, dijo Bruno.

Parte 2

Empezaron a buscar. Buscaron detrás de un globo amarillo. Nada.

Buscaron detrás de un globo verde. Nada.

Buscaron detrás de un globo gigante con cara de patata. La patata guiñó un ojo.

“¿Tú escondes una puerta?”, preguntó Leo.

El globo-patata hizo “piii” y señaló con su cuerdecita hacia una esquina.

Allí había un arco hecho de globos en forma de salchicha. Salchicha arriba, salchicha abajo.

Bruno rió: “¡Es una puerta de perritos calientes!”

Pero la puerta no se abría. Tenía un botón redondo, también de globo, que decía: “Pulsa y di la palabra mágica”.

Leo pensó. Bruno pensó. Pensaron con la frente y con la barriga.

“¿La palabra mágica es ‘por favor'?”, probó Leo.

La puerta hizo “mmm… no”.

“¿Y si es ‘¡globo!'?”, probó Bruno.

La puerta hizo “mmm… casi”.

Entonces un globito muy pequeño bajó flotando y les susurró: “La palabra es una risa. Una risa de verdad”.

Leo y Bruno se miraron.

“¿Una risa?”, dijo Leo.

“¡Una risa!”, dijo Bruno.

Los dos hicieron: “¡JA-JA-JA!”

Y otra vez: “¡JA-JA-JA!”

El botón tembló contento. La puerta de salchichas se abrió con un suave “plop”.

Parte 3

Detrás no había oscuridad. Había luz tibia, como una lámpara de noche.

Era un pasaje secreto de globos finitos, como un túnel de burbujas. Sonaba a música bajita: “pom, pom, pom”.

Caminaron despacio. Los globos les rozaban las mejillas, como besitos de algodón.

Al final del túnel había una sala pequeña con una alfombra redonda y una caja.

La caja decía: “Para exploradores casi de cuatro”.

Bruno abrió con cuidado. Dentro había dos narices de payaso.

Leo se puso una. Bruno se puso otra.

Se miraron.

“¡Honk!”, dijo Leo.

“¡Honk!”, dijo Bruno.

Rieron, pero ya más suave.

Volvieron al atrio y los globos parecían mecerse, como si les dieran las buenas noches.

“Encontramos el pasaje secreto”, susurró Leo.

“Y no daba miedo”, susurró Bruno.

Se sentaron un momentito en el suelo saltarín. Respiraron.

Los globos hicieron “puf… puf… puf…” muy despacio.

Y así, con narices rojas y sonrisas tranquilas, el atrio de globos se quedó calmado y feliz.

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Atrio
Una sala grande dentro de un edificio donde caben muchas cosas y personas.
Globos
Bolas de aire que flotan y están hechas de plástico o látex, de colores.
Patata
Una verdura redonda que crece bajo la tierra y se come cocida.
Salchicha
Comida alargada que se come, a veces dentro de un pan.
Botón
Una pieza pequeña que aprietas para abrir algo o encender.
Susurró
Hablar muy bajito, casi como un secreto al oído.
Alfombra
Tela suave que se pone en el suelo para sentarse o jugar.
Pasaje secreto
Un camino escondido que no se ve a primera vista.
Túnel
Un pasillo largo y cubierto por donde se puede pasar caminando.
Burbujas
Esferas de aire dentro de agua o materiales que hacen pompones redondos.
Mecerse
Moverse suavemente de un lado a otro, como una hamaca o cuna.
Tembló
Moverse un poquito y rápido, por emoción o susto.

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