La pequeña ratita y el gran queso
Érase una vez, en un rincón del bosque, una pequeña ratita llamada Rati. Rati era muy curiosa y le encantaba el queso. Un día, encontró un gran trozo de queso en el camino.
—¡Mmm, qué delicioso! —dijo Rati, olfateando el aire.
De repente, apareció un gato llamado Gato. Era grande y suave como una nube, pero muy astuto.
—¿Vas a comer ese queso, Rati? —preguntó Gato con una sonrisa.
—Sí, es mío —respondió Rati, temblando un poco.
—Si compartimos, será más divertido —sugirió Gato, moviendo su cola.
Rati pensó un momento.
—Está bien, Gato. Compartamos el queso —dijo Rati, sonriendo.
Y así, Rati y Gato disfrutaron del queso juntos. Aprendieron que compartir hace feliz a todos.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.