El zorro y la tortuga
HabĂa una vez un zorro llamado Zorrito. Zorrito era muy astuto y siempre querĂa ganar. Un dĂa, vio a una tortuga llamada Tortuguita, que caminaba despacito por el bosque.
—¡Hola, Tortuguita! —dijo Zorrito, con una sonrisa pĂcara—. ÂżQuieres correr conmigo?
—¡Claro, Zorrito! —respondió Tortuguita, con voz suave—. Pero yo soy muy lenta.
—¡No importa! —rio Zorrito—. ¡Yo soy el rey de la velocidad!
Decidieron hacer una carrera. Zorrito se sentĂa seguro y empezĂł a correr muy rápido. Mientras tanto, Tortuguita avanzaba lentamente, paso a paso.
Zorrito, al ver que iba muy adelante, pensó: “Puedo descansar un poco”. Se acomodó bajo un árbol y se quedó dormido.
Tortuguita siguió avanzando con determinación. No se dio por vencida. Paseo tras paseo, inchó su pequeño caparazón.
Cuando Zorrito despertĂł, se dio cuenta de que Tortuguita estaba cerca de la meta.
—¡Oh no! —gritó, corriendo a toda velocidad—. ¡No puedo perder!
Pero ya era demasiado tarde. Tortuguita llegĂł a la meta y levantĂł su cabecita con orgullo.
—¡Lo logrĂ©! —exclamĂł Tortuguita con alegrĂa.
Zorrito, muy sorprendido, se acercĂł y dijo:
—¡Felicidades, Tortuguita! Aprendà que no siempre ganar rápido es lo más importante.
Tortuguita sonriĂł y respondiĂł:
—A veces, la perseverancia es más fuerte que la rapidez.
Y asĂ, Zorrito y Tortuguita se hicieron amigos, aprendiendo que cada uno tenĂa su propia forma de ser especial.
Mora: La paciencia y la perseverancia son valiosas, y cada uno brilla a su manera.