El cocodrilo curioso
HabĂa una vez un cocodrilo llamado Carlitos. Carlitos vivĂa en un rĂo brillante y fresco. TenĂa una piel verde como las hojas y ojos grandes y redondos como dos pelotitas. Un dĂa, Carlitos mirĂł al cielo y vio a un pájaro.
“¡Hola, pajarito!”, gritó Carlitos.
“¡Hola, Carlitos!”, respondió el pájaro con una voz melodiosa. “¿Qué haces hoy?”
“Estoy buscando algo divertido. ¿Qué me recomiendas?”, preguntó Carlitos, moviendo su cola emocionado.
“¿Por qué no vas a ver la gran fiesta en el bosque?”, sugirió el pájaro. “Allà hay música, comida y mucha diversión”.
"¡Qué bien suena eso!", dijo Carlitos. “¿Tú vendrás conmigo?”
“No puedo, tengo que volar alto”, contestó el pajarito. “Pero tú puedes ir. Solo debes ser amable”.
Carlitos pensó un momento. “Ser amable, ¿eh? ¡Lo haré!”
Cuando llegó al bosque, vio a muchos animales bailando y riendo. Un conejo se acercó y dijo: “¡Hola! ¿Quieres bailar?”
Carlitos sonriĂł. “¡SĂ, me encantarĂa!”
Bailó con el conejo y todos los animales. Se divirtieron mucho, y Carlitos fue muy amable. Al final, todos dijeron: “¡Eres un gran amigo, Carlitos!”
Carlitos se sintiĂł feliz. AprendiĂł que ser amable trae alegrĂa.
Y asĂ, en su rincĂłn del mundo, Carlitos el cocodrilo siguiĂł siendo el mejor amigo de todos.
Moraleja: Ser amable siempre trae felicidad.