Había una vez tres amigos: Pedrito, Nico y Tomi. Pedrito corría muy rápido, ¡como un conejito! Nico saltaba muy alto, ¡como un canguro! Y Tomi, con su silla rodante, era un piloto increíble, ¡como un avión!
Un día, decidieron construir una torre de bloques. "¡Vamos a hacerla muy alta!" dijo Pedrito. "¡Sí, hasta el cielo!" respondió Nico. Tomi dijo: "¡Yo puedo ayudar a recoger los bloques!"
Pedrito puso un bloque, luego Nico saltó y puso otro. Tomi los empujaba con su silla, ¡y todos reían! De repente, ¡la torre se tambaleó y se cayó! Todos miraron los bloques esparcidos.
Pedrito sonrió: "¡Eso fue divertido!", dijo. Nico rió: "¡Vamos a construirla otra vez!" Y Tomi gritó: "¡Otra vez, otro juego!"
Construyeron muchas torres, una tras otra, riendo y jugando juntos. Al final del día, se abrazaron y Nico dijo: "¡Los quiero, amigos!" Pedrito y Tomi sonrieron: "¡Nosotros también!" Juntos, siempre se divertían.