Cuatro amigas juegan en el parque. Sofía salta, Martina ríe, Clara canta y Paula corre. Todas van juntas. De repente, Sofía quiere hacer carreras. “¡Carrera!”, dice Sofía y levanta los brazos. Martina aplaude. Clara dice: “¡Vamos!”. Paula grita: “¡Preparadas, listas, ya!” y todas corren, pero Clara corre al revés. ¡Corre de espaldas! Las amigas ríen. “¡Clara, al revés!” dice Paula. Clara se ríe y da la vuelta. Ahora todas corren adelante.
Después, Martina encuentra una hoja grande. “¡Es un sombrero!”, dice y se la pone en la cabeza. Todas quieren sombrero. Sofía busca otra hoja. Paula busca también. Solo quedan tres hojas. Clara mira y dice: “Podemos compartir”. Sofía pone su hoja en la cabeza de Paula. Paula pone la suya en la cabeza de Clara. Martina pone su hoja en la cabeza de Sofía. Todas se miran y… ¡todas tienen sombrero!
Luego, juegan a saltar charcos. Pero hay solo un charco. “¡Un charco para cuatro!”, dice Paula y todas saltan juntas. Se mojan los zapatos, pero ríen mucho. Sofía dice: “Ahora con cuidado, vamos despacio”. Todas pisan suave. Martina salpica un poco y se ríe. Las amigas bailan alrededor del charco.
La tarde termina. El sol se va. Sofía dice: “Jugamos mucho”. Martina abraza a Clara. Paula da la mano a Sofía.
Juntas caminan lentas y tranquilas, contentas y relajadas, suaves y alegres.
Siempre es bonito reír y compartir con amigas.