Capítulo 1
Tomás es un niño de cuatro años. Tiene ojos curiosos y una pelota roja. Un día, en su habitación, encuentra un reloj raro. El reloj brilla. Hace tic-tac diferente. Tomás toca el reloj. "¿Qué es?" dice. El reloj dice "Viaje". Tomás sonríe. El cuarto gira como una hoja en el viento. Todo se vuelve brillante. Tomás siente cosquillas en la barriga. Y luego, silencio.
Tomás abre los ojos. Está en una plaza con coches que vuelan. Hay árboles azules. Un pájaro dice "hola". Tomás dice "hola". Se siente seguro. Se siente contento.
Capítulo 2
El reloj le dice la hora. "Ahora vamos al ayer", susurra. Tomás sostiene el reloj. De pronto llega un parque con caballos de madera que caminan de verdad. Un anciano le ofrece una galleta. "Gracias", dice Tomás. El anciano sonríe. Tomás aprende a dar las gracias. La galleta sabe a sol.
Después, el reloj zumba otra vez. "Adelante", dice. Tomás viaja a un bosque antiguo. Allí ve animales pequeños que hablan con la luna. La luna le cuenta un secreto: "Cada tiempo guarda un regalo". Tomás escucha. Él guarda el secreto en su bolsillo como si fuera una canica.
De regreso, aparece un niño igual a Tomás, pero con ropa diferente. Es Tomás de hace un ratito. Los dos se miran. Se sorprenden. "¿Tú eres yo?" pregunta el pequeño. "Sí", dice Tomás. Los dos se ríen. Hacen una carrera suave. No se lastiman. Es un juego de espejo. Tomás aprende que cuidarse es querer a uno mismo.
El reloj señala otra vez. Tomás llega a un futuro con coches que cantan. Hay una biblioteca que vuela. Allí, una niña le presta un libro de colores. Tomás lee una página que dice: "Cuando agradeces, el tiempo se vuelve amigo." Tomás repite la frase en voz baja. "Gracias", susurra al libro, al pájaro, a la galleta, al anciano. Su voz es pequeña y cálida.
Aparece una pequeña paradoja divertida. Tomás deja caer una pelota en el tiempo. La pelota aparece antes de que él la deje caer. Los dos Tomases se miran y se ríen. Es un juego amable. Todo se arregla con una sonrisa. No hay miedo. Solo sorpresa y risas.
Capítulo 3
Al final, el reloj brilla como una estrella. Dice: "Casa". Tomás cierra los ojos. Siente las cosquillas otra vez. Abre los ojos. Está en su habitación. La pelota roja está a sus pies. Su mamá entra y le da un abrazo. "¿Estás bien?" pregunta ella. "Sí", dice Tomás. "Traje gracias." Tomás abraza a su mamá. Guarda el reloj en su cajón como un amigo. Está agradecido por el viaje. Está feliz en casa. Fin.