Tomás es un niño pequeño. Tiene un año y camina despacio por el parque con su mamá. Hay sol. El cielo es azul. Los pájaros cantan. Tomás ve una flor roja en la hierba. Toca la flor con sus dedos. Es suave y huele rico. “Flooor”, dice Tomás.
En el suelo, Tomás ve un papel. Es blanco y arrugado. Tomás mira a su mamá. Mamá sonríe y toma el papel. “El papel va en la papelera”, dice mamá. Tomás camina con mamá hasta la papelera. Él pone el papel dentro. “Muy bien, Tomás”, dice mamá. Tomás se ríe. Hace palmas.
Cerca del lago, Tomás ve un pato. El pato nada. Hay hojas flotando en el agua. Tomás saluda al pato. “Adiós, pato”, dice. El viento mueve las hojas de los árboles. Tomás respira. El aire huele limpio. Mamá abraza a Tomás.
Tomás y mamá recogen dos hojas secas. Las ponen en una caja pequeña para jugar en casa. Tomás está feliz. Mira el cielo y ve una nube blanca.
Cada día, Tomás y mamá cuidan el parque.
Cuidar la naturaleza es bonito y todos podemos ayudar.