Sol y viento juegan en el parque. Tres amigos van a la hoja grande. Ana empuja su silla. Tom y Lia caminan. Los tres tienen casi dos años.
"Hola, hierba", dice Ana. La hierba huele a verde. El sol toca la piel. El viento mueve las hojas. Todo es suave.
Ven una botella en la tierra. Tom la mira. "Mmm", dice Lia. Ana se acerca y toma la botella. La pone en su bolsa. Es fácil ayudar.
Encuentran una lata. Tom la recoge. Lia canta mientras recoge. Sus manos son pequeñas. Sus ojos son grandes. Todo brilla un poco más.
Cerca, hay una flor triste. Está con poca agua. Ana dice, "Agua". Tom corre a buscar una jarra. Lia ayuda a ver. Juntos riegan la flor. La flor alza su cara. La flor sonríe.
Un perro pasa y mueve la cola. Los niños tocan su pelo suave. El perro olfatea la flor y luego se va. El sol calienta sus manos. La tierra huele a mojado y bueno.
Después, van a un árbol. Bajo el árbol hay una caja para papel y otra para plástico. Ana pone la botella en plástico. Tom pone la hoja que no sirve en papel. Lia aplaude. Todo está en su lugar.
Al final del día, los tres se sientan. Miran el cielo. Nubes blancas viajan lento. Tom dice, "Hoy ayudé". Lia dice, "Yo también". Ana ríe.
La noche llega suave. Las luces se apagan un poco. Los niños se van a casa. Sus corazones están tranquilos. Saben que un gesto pequeño puede cuidar el lugar donde juegan.
La tierra sonríe cuando todos ayudan con amor.