Luna tiene dos años. Va al circo con mamá y papá. La carpa es roja y brilla. Suena música suave. Huele a palomitas.
En la pista sale el payaso Pompón. Tiene un zapato muy grande. Camina y hace pum, pum. Tira tres pelotas. Una rueda despacio. Luna mira y dice: "¡Ooooh!". Pompón la atrapa con el sombrero. "¡Hahaha!", dice él. Todo aplaude.
Llega el mago Nico. Saca un pañuelo azul. Luego uno rojo. Luego uno verde. Cuenta con voz dulce: "Uno, dos, tres". Luna repite: "Uno, dos, tres". De su manga sale una flor. "¡Ooooh!" y luego la flor hace cosquillas. "¡Hahaha!".
Mamá toma la mano de Luna. Van detrás del telón. Hay luces, cajas y risas. Una cinta dorada espera su turno. Un perrito con moño mueve la cola. La señora Lila pega estrellas con pegamento suave. Una estrella cae al suelo. Luna la levanta y la pega bien. "Gracias", dice Lila. "Eres muy lista", responde mamá.
Suena un timbre. Vuelve la pista. Un artista lanza aros de colores. Un aro se queda en el pie. "¡Ooooh!" y luego sale solo y vuela. "¡Hahaha!". Pompón salta y hace una mueca amable. Luna aplaude fuerte. El circo es feliz y claro.
Moraleja: La risa, la ayuda y el cariño hacen magia cada día.