El circo está lleno de colores. Hay payasos, elefantes y un gran mago. La pequeña Ana está muy contenta. A ella le gusta mucho el circo. ¡Qué divertido!
Ana camina, camina y ve un payaso. El payaso tiene una nariz roja. Dice: "¡Hola, Ana!" Ana se rĂe. "¡Hola, payaso!" responde Ana, sonriendo.
Más adelante, Ana ve un elefante. El elefante es grande. Ana dice: "¡Hola, elefante grande!" El elefante mueve sus grandes orejas. Es muy simpático.
Ana sigue caminando. Ve al mago con su sombrero alto. El mago dice: "¡Abracadabra!" y de su sombrero sale un conejo. Ana aplaude. "¡Bravo, mago!" dice Ana.
De repente, Ana ve una cuerda floja. Los artistas caminan por la cuerda con mucho cuidado. Ana piensa: "Yo también quiero intentarlo".
Ana se acerca al instructor. "Quiero caminar por la cuerda", dice Ana. El instructor sonrĂe y dice: "¡Claro que sĂ, Ana!"
Ana sube a la cuerda floja. El instructor le ayuda. Ana da un paso, otro paso. "¡Mira, mira!" dice Ana. "¡Estoy caminando en la cuerda!"
El payaso, el elefante y el mago miran a Ana. Todos aplauden. "¡Bien hecho, Ana!" dicen en coro.
El mago tiene una idea. "Ana, Âżquieres unirte al espectáculo?" Ana está muy emocionada. "¡SĂ, quiero!" exclama.
El gran espectáculo empieza. Ana camina en la cuerda. El payaso hace reĂr a todos. El mago hace magia. ¡El elefante baila!
Ana está feliz. Es parte del circo. Todos en el público aplauden. Ana se siente como una estrella.
Cuando el espectáculo termina, Ana dice: "Este es el mejor dĂa". Todos están de acuerdo. El circo es un lugar mágico.
Y asĂ, Ana se convierte en una pequeña estrella del circo. Todos sus amigos del circo están felices. ¡El circo es muy divertido!