El pequeño zorro Nico se despierta con un saltito en su carpa de colores. Hoy es el gran día del circo. Nico mira su traje de lentejuelas. “¡Qué bonito!” dice y da vueltas rápidas, tan rápidas que su gorro vuela y cae en una caja de palomitas. “¡Ups, gorro travieso!” ríe Nico.
En la pista, los amigos esperan. Está el elefante Tina, que baila con flores en la trompa. Está el conejo Ramón, que salta dentro de una caja y sale con la oreja torcida. “¡Ramón, tu oreja!” dice Nico. Ramón se mira y ríe: “¡Es mi oreja mágica!”
Detrás de la cortina, el ratón Paco prueba la trompeta. Suena “pi-pi-piii” muy fuerte. Todos ríen. La jirafa Lila se pone un lazo rosa y ayuda a Nico a subirse al trapecio. “¡Arriba, Nico!” dice Lila. Nico va despacio, despacio. Desde arriba, ve a todos y saluda: “¡Hola, amigos!” Da un saltito y ¡caiiiigo!… en una montaña de cojines blanditos. Todos aplauden y gritan: “¡Bravo, Nico!”
Una mariposa vuela y se posa en la nariz de Nico. Nico estornuda, la mariposa vuela y todos ríen: “¡Salud, Nico!” El león Leo aparece con una tarta de frutas. “¡Fiesta de circo!” dice.
Nico come, baila y canta con todos, bajo las luces de colores. El circo brilla y todos están juntos, muy felices.
Siempre es mágico jugar y reír con los amigos.