Capítulo 1: La idea brillante de la gallina Paca
En la selva verde y suave vivía una gallina llamada Paca. Paca era divertida, siempre tenía ideas locas y nunca paraba quieta. Una noche, mientras la luna brillaba, Paca susurró:
—¡Quiero hacer una gran fiesta! ¡Una fiesta con amigos, globos y mucha risa!
Paca corrió donde su amigo el mono Tito. Tito era saltarín, travieso y siempre hacía caras graciosas.
—Tito, Tito, ¿quieres venir a mi fiesta?
Tito dio un brinco y sonrió:
—¡Sí, sí, sí! ¡Pero... ¿quién traerá la música?
Paca pensó y pensó. De pronto, vio a Rita, la elefanta, bailando con sus grandes orejas.
—¡Rita, ven a mi fiesta y trae tu trompeta!
Rita levantó la trompa y gritó:
—¡Sí! ¡Yo hago la música! ¡Piu-piu-piu!
Capítulo 2: Problemas y risas en la fiesta
Por fin llegó la noche de la fiesta. Paca puso globos de colores, Tito trajo plátanos para todos y Rita practicaba su música.
Pero... ¡oh, oh! Los globos no se quedaban quietos. Se volaban y bailaban por todo el lugar.
—¡Corre, Paca! ¡Atrapa el globo rojo! —rió Tito, dando vueltas.
Paca corría tras un globo, pero ¡pum! Se cayó en un montón de hojas y todos se rieron.
—¡Ya sé! —dijo Rita—. ¡Usaré mi trompa para atrapar los globos!
Rita aspiró muy fuerte y... todos los globos se pegaron a su trompa como si fueran caramelos.
Paca, Tito y Rita se miraron y rieron tanto que casi se cayeron al suelo.
—¡Rita, eres la elefanta aspiradora! —bromeó Paca.
De repente, oyeron un sonido raro:
—¡Croac! ¿Puedo ir a la fiesta? —dijo la rana Lulo, que asomaba la cabeza entre las flores.
—¡Sí, ven, Lulo! —gritó Paca—. ¡Tú bailas muy chistoso!
Capítulo 3: Bailes, risas y abrazos de amigos
Con todos juntos, empezó el baile. Rita tocaba la trompeta, Tito saltaba, Lulo daba vueltas y Paca aplaudía con sus alitas.
—¡Más rápido! —decía Tito.
—¡Más fuerte! —decía Rita.
—¡Más saltos! —decía Lulo.
Paca reía tan fuerte que su pico hacía “cloc-cloc”.
Bailaron y bailaron hasta cansarse. Luego se sentaron todos juntos.
—Me gusta hacer fiestas con amigos —dijo Paca, feliz.
—¡Y me gusta atrapar globos! —dijo Rita, con un globo pegado a la trompa.
—Y yo, ¡me gusta bailar! —gritó Lulo.
—¡Y a mí comer plátanos! —dijo Tito, con la boca llena.
La luna los miraba y todos estaban contentos. Paca miró a sus amigos y dijo:
—¡Esta ha sido la mejor fiesta de la selva!
Y todos rieron, rieron y rieron, hasta que el sueño los abrazó muy, muy suave.