Capítulo 1: El sombrero travieso de Paco
En el corazón del bosque encantado vivía Paco, un caballo muy curioso. Paco era grande, con una melena suave y unos ojos muy alegres. Pero lo que más le gustaba a Paco era inventar cosas divertidas cada día.
Una mañana, Paco se despertó con una idea. —¡Hoy, quiero hacer un sombrero muy, muy grande!— exclamó Paco, saltando de su cama de hojas.
Paco fue a ver a su amiga Rita, la coneja. Rita era pequeña, blanca y siempre tenía ganas de jugar.
—¡Hola, Rita!— saludó Paco —¿Quieres ayudarme a hacer un sombrero gigante?
Rita saltó de alegría. —¡Sí, sí, sí! ¡Será el mejor sombrero del bosque!— gritó.
Paco y Rita buscaron ramas, flores y muchas plumas de colores. Paco decía: —Ponemos una rama aquí, una flor allá. ¡Y muchas plumas por acá!
Rita reía y decía: —¡Paco, el sombrero es más grande que tú!
Pero a Paco le encantaba. —¡Será el sombrero más divertido del mundo!— decía feliz.
Capítulo 2: Un sombrero que vuela
Cuando terminaron, el sombrero era tan grande que tapaba el sol. Paco se lo puso en la cabeza. —¡Mira, Rita, soy el caballo más elegante!— dijo.
De repente, vino Max, el ratón. Max era muy chiquitito y habló muy serio: —¡Paco, ese sombrero es enorme! ¿Puedes ver algo con él puesto?
Paco intentó mirar, pero sólo veía plumas y más plumas. —¡Oh! No veo nada…— dijo Paco, y dio un paso.
¡BUMP! Paco se chocó con una rama. Rita empezó a reír. —¡Cuidado, Paco! ¡Parece que el sombrero tiene patas!
Max también se reía: —¡Quizás el sombrero quiere pasear solo!
Entonces sopló el viento y el sombrero voló. Salió volando por encima de los árboles. Todos miraron al cielo y rieron.
Paco exclamó: —¡Adiós, sombrero! ¡Vuela lejos y haz reír a otros animales!
Rita saltó y dijo: —¡Paco, eres muy divertido! Haremos otro sombrero… ¡pero más pequeño!
Todos rieron y se abrazaron. Paco dijo: —¡Con amigos, cada día es una gran aventura!
Y así, entre risas, Paco, Rita y Max buscaron nuevas ideas para más juegos divertidos bajo el sol del bosque.