El policía José camina. Lleva un sombrero azul. En su sombrero hay una estrella. Los niños lo ven y dicen, "¡Hola, policía José!"
José sonríe y dice, "Hola, niños. ¿Quieren saber qué hago?" Los niños asienten con entusiasmo.
"Yo cuido de todos. Mantengo seguro el lugar donde vivimos." José señala la calle. "Miro los coches, las personas. Todo está bien."
Un niño pregunta, "¿Tienes un coche grande?" José ríe. "Sí, tengo un coche grande y azul. Tiene luces que hacen '¡wu-wu!' cuando hay problemas."
"¿Y ayudas a la gente?" otra niña pregunta.
José asiente. "Sí, ayudo a todos. Si alguien está perdido, yo lo encuentro. Si alguien necesita ayuda, yo estoy allí."
Los niños aplauden. "¡Qué bueno eres, policía José!" dicen al unísono.
José sonríe más. "Hoy aprendí algo nuevo. Aprendí a escuchar bien. Escuchar ayuda a entender y ayudar mejor."
Los niños miran a José con ojos grandes. "¡Queremos ser como tú, policía José!"
José dice, "Pueden serlo. Ser policía es cuidar y amar a la comunidad. Es un trabajo bonito."
Los niños ríen y saltan. "¡Gracias, policía José!"
José se despide con un abrazo. "Adiós, niños. Recuerden siempre ser amables y cuidar unos de otros."
Los niños sonríen y agitan sus manos. José sigue caminando, feliz de haber compartido su día.