El señor Pablo se pone su uniforme azul, su gorra y su gran sonrisa. ¡Pum, pum! Se abrocha el cinturón y sale de la casa. Pablo es policía y le gusta ayudar.
“¡Buenos días!”, dice Pablo al perro Bruno. “Guau, guau”, responde Bruno contento. Pablo camina despacio por la plaza. Ve a la señora Ana. “¿Todo bien, señora Ana?”, pregunta Pablo. “Sí, Pablo, gracias”, dice Ana.
¡Pío, pío! Un pajarito está en el suelo. Pablo lo ve. El pajarito parece cansado. Pablo se agacha y le habla suave. “Hola, pajarito, ¿quieres agua?”. Pablo pone agua en una tapita. El pajarito bebe. “¡Eso!”, dice Pablo alegre.
Pablo ayuda a cruzar a un niño y su mamá. “Tic-tac, tic-tac”, espera el semáforo. Cuando la luz es verde, Pablo dice, “¡Ahora sí, vamos!” El niño sonríe y dice “¡gracias, policía!” Pablo sonríe también. “De nada, amigo”, responde.
Un coche hace “¡piiiip!” Pablo levanta la mano y el coche para. “Gracias por esperar”, dice Pablo al chofer. Todos están tranquilos.
La tarde llega y Pablo vuelve a casa. Se quita la gorra y sus botas. “Hoy ayudé mucho”, piensa feliz.
Siempre es bueno cuidar y ayudar a los demás con cariño.