Ana es policía. Ella tiene un coche azul. Ella tiene un logo en su chaqueta. Ella cuida a la gente. Ella ayuda con una voz suave.
Una mañana Ana camina por el parque. Ve a un niño que llora. "¿Qué pasa?" dice Ana. El niño busca a su mamá. Ana se sienta. Ella sonríe. Ella habla despacio. "¿Cómo te llamas?" dice Ana. El niño dice su nombre. Ana toma su mano. Ella llama a la mamá por teléfono. La mamá llega y abraza al niño. Ana aplaude. Todos están tranquilos.
En la plaza Ana pone un cartel. El cartel dice: "Cruza con cuidado." Ella muestra a un abuelo cómo cruzar la calle. Ella hace seña con la mano. Los coches miran y paran. El abuelo cruza con paso lento. Ana le ayuda a llegar a un banco. Él sonríe.
Por la tarde Ana va a la escuela. Ella habla con los niños. "Si te pierdes, busca a un policía," dice Ana. Los niños escuchan. Ana muestra su gorra. Ella enseña que los policías hablan suave. Ella enseña que no todo es sirena. A veces es escuchar. A veces es llevar al gato a casa. A veces es arreglar un problema con palabras.
Una noche Ana ve luces en la calle. Es una bici sin luz. Ana ofrece una luz nueva. El niño pone la luz y dice gracias. Ana guarda su libro y vuelve a casa. Ella piensa en su día. Ella siente paz.
Ana trabaja para que la gente esté bien. Ella cuida, previene y habla con calma.
La bondad y la ayuda hacen fuerte a una comunidad.