La señora Ana es policía. Ella lleva un uniforme azul y una sonrisa. Camina por el parque. Saluda a los niños. Saluda a los abuelos.
Un día, ve a un niño con una bici. La bici no tiene luz. Ana se acerca y dice, "Hola, ¿todo bien?" El niño dice, "La luz no funciona." Ana sonríe. Ella explica con voz calma: "La luz ayuda a ver. Es seguro con luz." Ella muestra cómo poner una luz. El niño la mira y aprende.
En la plaza, una perrita se pierde. Ana la llama y la perrita viene. Ana busca el nombre en la placa. Llama a la dueña. La dueña llega y abraza a la perrita. Todos se alegran. Ana dice, "Si algo se pierde, yo ayudo." La dueña dice, "Gracias." Ana responde, "Estoy feliz."
Más tarde, dos amigos discuten por un juguete. Ana se sienta con ellos. Les pide que respiren. Ella dice, "Hablen despacio." Los niños cuentan. Ana ayuda a encontrar una solución. Propone turnos. Los niños juegan de nuevo. Ana aplaude. "Muy bien," dice.
En la comisaría, Ana habla por teléfono. Ella escucha con calma. Ella escribe notas. Luego vuelve al barrio. Ella saluda a todos.
Antes de irse, Ana enseña a los niños a cruzar la calle. Señala la señal, mira a ambos lados y toma la mano. Los niños repiten con Ana. Ellos se sienten seguros y felices.
Moraleja: Los policías cuidan, ayudan y enseñan con calma y amabilidad.