El señor Luis es policía. Él cuida la calle. Se pone su gorra azul y su sonrisa. "Hola", dice. Los niños dicen "hola" y hacen toc-toc en la puerta del coche.
Hoy el señor Luis pasea lento. Mira a la gente. Ayuda a una abuela a cruzar la calle. "Vamos despacito", dice él. La abuela sonríe. Hop, hop, cruzan juntos.
En el parque, un niño busca a su oso de peluche. Está triste. El señor Luis pregunta. "¿Cómo se llama?" El niño dice: "Pelusín". El policía busca bajo el banco. Plouf, el oso está en la hoja. El niño salta de alegría. "Gracias", dice.
El señor Luis explica cosas. Muestra su silbato. "Pip-pip", suena suave. Dice que la policía ayuda y escucha. También enseña a mirar a ambos lados antes de cruzar. Dice: "Mira a la luz. Verde, puedes. Rojo, espera."
En la plaza hay un perro perdido. El señor Luis llama al dueño por el nombre del perro. El dueño viene y abraza al perro. Todos están contentos.
Al final del día, el señor Luis vuelve a casa. Quita la gorra. Sonríe porque ayudó a todos.
Moraleja: Ayudar a los demás y escuchar con calma hace del mundo un lugar más seguro.