Elena era una niña pequeña con rizos dorados y ojos grandes como dos lunas. Tenía tres años y hoy estaba emocionada porque era Pascua. El sol brillaba, las flores se abrían y los pájaros cantaban felices. Elena saltaba por el salón con su conejito de peluche bajo el brazo.
“Mamá, ¿hoy vendrá el Conejito de Pascua?” preguntó Elena muy curiosa.
“Sí, cariño,” respondió mamá con una sonrisa. “Pero también podemos hacerle una sorpresa, ¿quieres?”
Elena abrió mucho los ojos. “¡Sí, sí!” gritó. Mamá le dio una pequeña cesta de colores y huevos de plástico vacíos.
“Vamos a esconder estos huevos para que el Conejito esté contento,” dijo mamá. Elena aplaudió. Le gustaba mucho esconder cosas.
Juntas fueron al jardín. El césped estaba muy verde y las flores olían dulce. Mamá ponía un huevo azul detrás de una maceta. Elena escondía uno rosa bajo un arbusto. Los pajaritos miraban curiosos.
“Conejito, ven pronto,” canturreaba Elena mientras escondía un huevo amarillo detrás de la silla de papá.
De repente, una brisa suave movió las hojas. Algo mágico llenó el aire. Elena pensó que quizá era el Conejito de Pascua, invisible entre las flores. Sonrió y se sintió feliz.
Cuando terminaron, Elena llamó a papá y a su hermano Lucas.
“¡Sorpresa! ¡Buscad los huevos!” gritó Elena, dando saltitos de alegría.
Papá comenzó a buscar detrás de las sillas. Lucas miró bajo la mesa. Elena reía cuando papá se acercaba al huevo azul sin verlo. “¡Más cerca, más cerca!” decía, y papá reía también.
Por fin, todos encontraron los huevos. Mamá había puesto dentro caramelitos y pequeñas pegatinas brillantes.
Elena abrazó a su familia. “¡Me gusta la Pascua!” dijo muy fuerte, mientras el sol calentaba su carita.
Papá se sentó en el césped y Elena en sus rodillas. Lucas repartió caramelos. Mamá les acarició el pelo.
Elena miró el cielo azul y suspiró feliz. Todo estaba bien. Todo era bonito. El Conejito de Pascua estaría contento con su sorpresa.
Cerró los ojos un momento, con su conejito de peluche, y soñó con más huevos de colores y sonrisas.
Así, la Pascua fue dulce, tranquila y llena de amor para toda la familia.