Cuatro amigos juegan en un prado lleno de flores. Ellos son Luis, Marta, Juan y Nico. Luis va en su silla con ruedas. Las flores son amarillas y huelen muy bien. El sol brilla y el cielo es azul.
Luis dice: «Las flores son como un abrazo del sol». Marta ríe y responde: «Sí, y el cielo es una manta suave».
Juan encuentra una piedra especial. La piedra es redonda y lisa. Él dice: «Esta piedra es un tesoro». Nico lo mira y sonríe.
De repente, una nube cubre el sol. El prado se pone un poquito oscuro. Marta dice: «Parece que la nube tiene sueño». Luis dice: «La nube solo está descansando».
La nube se mueve y el sol vuelve a brillar. Los amigos se sienten felices. Siguen jugando y riendo en el prado. Las flores bailan con el viento. Luis, Marta, Juan y Nico se sienten libres como el viento.
Deciden hacer una corona de flores. Cada uno recoge muchas flores. Luis las pone en su silla. Todos ayudan a hacer la corona. El prado se llena de risas y alegría.
Luis dice: «La corona es para el rey del prado». Marta responde: «Y también para la reina». Juan y Nico aplauden. Todos llevan una corona de flores.
El día termina. El sol se esconde despacito. Los amigos se abrazan felices. La luna sale a saludar. Luis, Marta, Juan y Nico saben que siempre estarán juntos.
La felicidad se encuentra en las pequeñas cosas compartidas con amigos.