En el jardín brillante, un pequeño dragón verde juega. Hoy es Pascua. El dragón quiere encontrar huevos de chocolate.
"Mira, aquí hay uno", dice el dragón. Su amiga, la conejita Mimi, salta feliz. "¡Vamos juntas!", responde ella.
El sol brilla. Las flores bailan. Juntos, el dragón y Mimi buscan más huevos. "¿Aquí?", pregunta el dragón debajo de un arbusto. "No, más allá", ríe Mimi, señalando un árbol.
Buscan y buscan. Encuentran pistas: huellas, pétalos. "¡Por aquí!", grita el dragón. Mimi corre. Juntos, descubren una cesta llena de huevos de colores.
"¡Lo hicimos!", exclaman felices. Comparten los huevos, riendo. "¡Feliz Pascua!", dicen. Juntos, disfrutan de un dulce día lleno de magia y risas.