Era un diplodocus grande y amable. Su nombre era Dino. Dino vivía en una jungla verde y frondosa. Los árboles eran altos y las hojas eran suaves.
Un día, Dino vio a otro dinosaurio. Era un pequeño triceratops. "¡Hola!" dijo Dino. "¿Cómo te llamas?"
"¡Hola! Soy Tico," respondió el triceratops. "¿Quieres jugar conmigo?"
"¡Sí, quiero jugar!" dijo Dino. Los dos dinosaurios comenzaron a correr y a saltar. Era muy divertido.
Mientras jugaban, encontraron un río brillante. "¡Mira el agua!" dijo Tico. "Es fresca y clara."
"¡Vamos a nadar!" dijo Dino. Los dos dinosaurios se metieron en el agua. Reían y chapoteaban.
Después de jugar, se sentaron bajo un árbol. "Eres mi mejor amigo," dijo Tico.
"Y tú eres mi mejor amigo," respondió Dino.
Los dos amigos sonrieron. La jungla era su hogar. ¡Qué felices estaban!